25 años de exalumnos

 

El pasado sábado celebramos el 25º aniversario de nuestra salida del colegio, una cita que llevábamos tiempo esperando y que terminó convirtiéndose en una de esas jornadas capaces de reconciliarte con tu propia memoria. Fue un día lleno de recuerdos, emoción y una sensación compartida de volver a ocupar, por unas horas, el lugar que un día fue nuestro centro del mundo.

Exalumnos y antiguos profesores volvimos a vernos después de mucho tiempo para revivir aquellos momentos que marcaron nuestra infancia y adolescencia. Desde el primer saludo, surgieron conversaciones que parecían detenidas en el tiempo: bromas de pasillo, historias casi olvidadas, nombres que reaparecían como si nunca se hubieran ido. También hubo espacio para los silencios llenos de complicidad y para esa mezcla de risa y nostalgia que solo aparece cuando se reencuentra a quienes te acompañaron en etapas tan decisivas.

El acto comenzó en el salón de actos, ese mismo espacio donde vivimos festivales, exámenes orales y nuestros primeros nervios académicos. Allí compartimos anécdotas, miradas cómplices y una emoción contagiosa que nos llevó a recordar lo mucho que nos unió aquella época. Después iniciamos un recorrido por los rincones del colegio: las aulas que ya no son exactamente como las recordábamos, los pasillos que parecían más largos entonces, los patios que fueron escenario de amistades, juegos y confidencias.

A cada paso nos acompañó la sensación de estar caminando por una parte esencial de nuestra historia personal. El reencuentro se convirtió en un ejercicio de memoria colectiva: reconocimos cambios, celebramos lo que permanece y encontramos en cada detalle un fragmento de quienes fuimos.

Fue una celebración especial, una de esas que te recuerdan de dónde vienes y lo importante que resulta volver a los lugares que te hicieron crecer, aprender y descubrir quién podías llegar a ser.

💛 Gracias a todos los que lo hicieron posible y a quienes llenaron el día de afecto, risas y recuerdos compartidos.