Hace más de cuatro mil años, en Mesopotamia, no sólo se inventó la escritura: también surgió un invento que revolucionó la manera en la que el ser humano era capaz de relacionarse con el cálculo. Hablamos del ábaco, mucho más que un artilugio con alambres y cuentas, y un instrumento lleno de futuro.  

A día de hoy, educadores de todo el mundo recomiendan el uso del ábaco como método de desarrollo mental para niños de todas las edades. En nuestro centro, gracias a un innovador proyecto basado en el Soroban, una variedad de este instrumento venida desde Japón, y con apoyo de las tan necesarias nuevas tecnologías, nuestros alumnos y alumnas van a poder familiarizarse con el cálculo de una manera intuitiva y divertida.  

Este método mejora las habilidades de observación a través de la manipulación, y sumado al ejercicio de visualización que se efectúa y que hace trabajar en coordinación diversas áreas cerebrales, el resultado es que se mejora la agilidad mental, la capacidad de atención y concentración, así como la orientación espacial y la memoria fotográfica. En definitiva, no solamente aprenden un método de cálculo milenario, sino que a través de esta actividad se potencian una serie de habilidades que son fundamentales para la vida en todas sus etapas.  

A nivel educativo, son muchas las competencias que se fomentan y se utilizan: competencia matemática, por supuesto, competencia digital, competencia social al relacionarse con otros compañeros y compañeras, así como la Inteligencia emocional, fundamental para interpretar, expresar y gestionar bien las emociones, algo básico para la autoconfianza y la autoestima de las personas.  

Nuestra señora del Carmen es pionera en la oferta de esta actividad, disponible para nuestros alumnos desde x años hasta x años. Porque hay diferentes maneras de aprender, y nosotros sabemos adaptarnos a las necesidades de cada uno de los miembros de nuestra comunidad.