Te voy a hacer una pregunta y sé lo que me vas a contestar (vas a decir SÍ). Ahí va: ¿Quieres ser feliz?

Todos hemos nacido para la felicidad. Todos buscamos ser felices. Ese es nuestro mayor deseo.

Bien, pues, cual genio de la lámpara, te lo voy a conceder.

A lo largo de mi vida he ido descubriendo pequeñas tácticas y técnicas que ayudan a serlo. Evidentemente, como todo lo que merece la pena, requiere un cierto esfuerzo. Pero vas a ver que, en este caso, dicho esfuerzo no es demasiado.

Una de las técnicas que ayudan a ser feliz es elaborar un DIARIO DE GRATITUD. ¿Cómo hacerlo? ¿En qué consiste?

  • Elige el formato en que vas a crear tu diario de gratitud: en tu móvil, en el ordenador, en formato físico… Cada formato tiene sus propias características y, por lo tanto, sus ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, si lo creas en el móvil lo llevarás siempre contigo; si lo creas en un cuaderno, el escribir activa otras áreas cerebrales, además del componente “romántico y anticuado” de escribir en un diario.

                                        

  • Al final del día (antes de cenar, antes de acostarte…), escribirás en tu diario cinco cosas por las que quieres dar las gracias ese día. Deben ser cosas concretas, cuanto más concretas mejor. Te pongo un ejemplo:

Ø  NO ES:

Gracias por todo lo bueno que me ha pasado hoy.

Gracias por tener amigos que me quieren.

  SÍ ES:

Gracias por las croquetas de jamón que he comido en la                                     comida. ¡Me encantan!!!!

Gracias porque María me ha llamado hoy.

  •   INSISTO: CINCO AGRADECIMIENTOS DIARIOS. Todos los días. Sin dejar ni uno. Constancia, constancia, constancia… (Joaquina de Vedruna dijo: "Nada agrada tanto a Dios como la constancia". ¡Qué mujer tan lista!).

  •  Y, si tienes un día “malo”, también debes hacerlo. Seguro que hay cinco pequeñas cosas que puedes agradecer (el sol en tu cara, caminar por el pasillo, el agua caliente en la ducha, el beso de tu madre, el refresco que has tomado y te encanta, los lametones de tu perro, la ayuda de un profesor, la sonrisa de tu hermana, el whatsapp de un amigo, el capítulo de la telenovela turca…).

  •  De vez en cuando, léelo; descubrirás lo afortunado que eres. Y si te sientes mal, léelo; descubrirás lo afortunada que eres. Y cuando no pares de quejarte, léelo; descubrirás lo afortunado que eres. Y cuando las cosas no salgan como deseas, léelo; descubrirás lo afortunada que eres.

Entenderé que puedas pensar que esto del diario de gratitud es una pérdida de tiempo, una “ida de olla” de esta pobre genio de la lámpara, incluso una estupidez… Estás en un error si lo piensas. Y, para que veas que todo esto tiene base científica, en el otro adjunto tienes la fundamentación desde la ciencia.

Empieza hoy. Yo lo empiezo aquí, y ahora: GRACIAS PORQUE TÚ HAS DEDICADO UNOS MINUTOS DE TU TIEMPO A LEER MI MENSAJE.